Karlskische
Karlsplatz, A-1040.
Karlsplatz, U1, U2, U4.
7:30 a 19:00 de Lunes a Viernes, 8:30 a 19:00 Sábados y 9:00 a 19:00 Domingos.
Construida en pago de una promesa que Carlos VI hiciera a San Borromeo, antiguo arzobispo de Milán y patrono de la lucha contra las enfermedades, para liberar al pueblo de Viena de la peste. El concurso para la construcción de la iglesia fue anunciado en 1714 y adjudicado a Johann Bernhanrd Fischer von Erlach. El edificio es un fruto del eclecticismo, pues aunque el conjunto se considera barroco, muchos de sus elementos son de inspiración orientas, griega y romana. La construcción que duró veinticinco años, es llevada a cavo por el arquitecto que a su vez contrata artista de gran importancia para la época como: Gran y Altomonte, para realizar las tallas y los retablos del interior.
El exterior de estaiglesia de carácter desconcertante nos presenta dos grandes columnas, similares a dos minaretes, inspiradas en la columna trajana de Roma. La decoración de dichas columnas dispuesta en espiral nos presenta escenas de la vida de San Borromeo, siendo la izquierda una exaltación a la constancia y la derecha al valor en la personalidad del santo patrono. Destacan también los bajorrelieves del frontón que describen los sufrimientos del pueblo vienes durante el asedio de la peste.
En cuanto al interior, el altar mayor obra de Alberto Camesina, presenta un relieve en estuco con San Carlos Borromeo sobre una nube, rodeado de ángeles y ascendiendo al cielo. El púlpito por su parte, es una recargada obra barroca de madera dorada que sobresale de una de las fachadas interiores. Tal vez lo más fascinante de esta iglesia y la razón por la que se paga derecho de admisión sean los frescos de la cúpula. Los frescos están siendo restaurados, con ese motivo se ha instalado un ascensor por el que se puede subir hasta una plataforma al nivel de los frescos para ser observados con más detalle.
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