Viena se destaca por su crisol de culturas, gracias a esto aquí se puede comer una variedad increíble de platos de las cocinas del mundo, todo realizado con mucho encanto y en muchos casos a precios razonables.
Existe una variedad de cafés, de precios más solidarios, cuya especialidad son los dulces vieneses que por cierto son famosos y deliciosos, los Konditorein.
Los Vienes no son demasiado severos con los horarios de comida, por lo que hay una gran cantidad de establecimientos de comida rápida, tentempiés y bocadillos.